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Para la licenciada María Isabel Ríos Puras, quien se destacó como interna de verano en bufetes mientras era estudiante de derecho, las experiencias laborales mientras estudias resultan importantes en el desarrollo educativo y profesional.
"Cada estudiante entra a la escuela de Derecho con un propósito. Algunos llegan con una idea clara de hacia dónde quieren llevar su carrera jurídica, mientras que otros la quieren descubrir en el camino. Sin embargo, no es hasta que uno se sumerge en la práctica que comienza a discernir no solo lo que le apasiona, sino también lo que no le interesa", expresó la abogada, quien labora en la firma Cancio, Covas & Santiago.
Destacó que la los estudios en las facultades y escuelas de derecho proveen las herramientas y las bases necesarias para comprender el ámbito jurídico. No obstante, los internados sirven como puentes entre la teoría y la realidad, y guían al estudiante a aplicar lo aprendido y descubrir aquello que solo se adquiere a través de la experiencia práctica.
Según Ríos Puras, la respuesta depende del área de interés o de lo que el estudiante esté buscando.
"Para quienes aspiran a trabajar en bufetes, es importante saber que la mayoría abre sus convocatorias desde septiembre, lo que puede sorprender a muchos estudiantes de primer año, quienes aún están familiarizándose. Para quienes sus intereses apuntan hacia otra dirección, la escuela de Derecho ofrece talleres de práctica que otorgan créditos académicos y abren puertas a experiencias en los tribunales, ya sea como oficial jurídico en el Tribunal Supremo, en el Tribunal Federal, o incluso en la Oficina del Public Defender", comentó.
Asimismo, reconoció como una gran oportunidad la feria de trabajo que organiza la escuela representa una oportunidad única para conocer a los reclutadores en persona, establecer contactos y aclarar dudas sobre fechas límite, áreas de práctica y el proceso de solicitud en general.
Durante el periodo de internado, las destrezas más importantes que puedes desarrollar son la redacción jurídica, la citación correcta y la investigación jurídica.
"Estas no son simplemente ejercicios académicos, pues son las herramientas fundamentales que sostienen los argumentos dentro de la practica. Un abogado que redacta con precisión y claridad tiene la capacidad de persuadir a un juez, proteger los intereses de su cliente y comunicarse efectivamente con otros togados. Dominar la investigación jurídica permite construir argumentos sólidos y estrategias bien fundamentadas que marcan la diferencia en muchos casos. Los internados ofrecen el espacio ideal para pulir estas destrezas en un ambiente real, donde cada tarea representa una oportunidad de crecimiento", aseguró.
Ahora bien, para la abogada, uno de los errores más comunes que cometen los estudiantes es no aprovechar el acceso que se tiene a profesionales con años de experiencia.
Por lo tanto, indicó que hacer preguntas, observar cómo trabajan y entender la dinámica de la práctica son parte esencial de la experiencia.
"Los internados existen precisamente para eso. Para que el estudiante salga del salón de clases y comience a visualizar, en la práctica, cómo será su carrera como futuro abogado. Desaprovechar esa oportunidad por timidez o falta de iniciativa es quizás el error más costoso de todos", advirtió.
Quizás construir relaciones profesionales durante el internado es una de las metas, pero también uno de los retos a los que se puede enfrentar una estudiante.
Sin embargo, Ríos Puras resaltó que construir relaciones profesionales durante un internado comienza por identificar qué áreas del derecho despiertan el interés y trabajar activamente con los abogados y las abogadas que se dedican a ellas.
"Demostrarles tu interes a través de conversaciones genuinas y preguntas reflexivas es lo que transforma una interacción profesional en una relación duradera. A partir de ahí, esas mismas personas pueden convertirse en referencias valiosas para el futuro. La clave está en estar completamente presente y tomar cada oportunidad que se presente, por pequeña que parezca", comentó.
De la misma forma, dijo que muchos estudiantes subestiman el poder del networking por temor, pero es importante recordar que las y los profesionales del derecho en estos espacios están dispuestos a orientar y enseñar.
La licenciada recomendó aprovechar la experiencia al máximo con intención y propósito. Señaló que la abogacía ofrece distintas áreas de enfoque, y los internados representan la oportunidad perfecta para explorarlas. Ante esta realidad, compartió que es importante que cada estudiante se pregunte cómo se visualiza ejerciendo en el futuro y utilice esa visión para guiar las decisiones que tome durante la experiencia.
"Mantener la mente abierta es esencial, pues muchas veces las áreas que en un principio no parecían interesantes terminan siendo las más reveladoras. Al final del día, el internado es una invitación a sumergirse en todo lo que el mundo jurídico tiene para ofrecer, y quienes lo viven con curiosidad y ganas son quienes más se llevan de la experiencia", puntualizó.