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Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del(a) autor(a) y no reflejan las opiniones y creencias de Microjuris o sus afiliados.
Por Lcda. Jessica L. Pérez-Salazar
El Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) es un beneficio migratorio otorgado por el gobierno de Estados Unidos a ciudadanos de ciertos países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones extraordinarias que impiden su retorno seguro. Durante el periodo de designación del TPS, los beneficiarios pueden vivir y trabajar legalmente en EE.UU., sin temor a la deportación. Sin embargo, el TPS es un beneficio temporal y su continuidad depende de decisiones políticas y de la evolución de la situación en el país designado.
Venezuela fue designada por primera vez para el TPS el 9 de marzo de 2021, bajo la administración del presidente Joe Biden, debido a la crisis humanitaria, política y de seguridad que afecta al país. Posteriormente, el 3 de octubre de 2023, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) extendió y redesignó el TPS para Venezuela por un período de 18 meses, permitiendo a nuevos solicitantes registrarse si habían residido en EE.UU. desde el 31 de julio de 2023 y habían estado físicamente presentes desde el 3 de octubre de 2023?.
Esto significa que actualmente existen dos designaciones de TPS para los venezolanos: la de 2021 y la de 2023. Los beneficiarios del TPS de 2021 tienen protección hasta el 9 de septiembre de 2025, mientras que la protección para los beneficiarios del TPS de 2023 expira el 2 de abril de 2025.
Según la información disponible Federal Register aproximadamente 243,000 venezolanos son beneficiarios del TPS bajo la designación del año 2021 y se estimaba que 472,000 venezolanos adicionales fueron elegibles bajo la designación del 2023.
El 17 de enero de 2025, el entonces Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, anunció otra extensión del TPS para Venezuela hasta el 2 de octubre de 2026, consolidando los procesos de registro de los beneficiarios de los TPS de 2021 y 2023 en una sola extensión?. Sin embargo, esta decisión no duró mucho.
El 3 de febrero de 2025, la nueva Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, revocó la decisión de Mayorkas, dejando sin efecto la extensión del TPS hasta 2026. En su decisión, DHS argumentó que la extensión violaba los procedimientos establecidos en la ley del TPS y que era necesario reconsiderar la situación para evitar confusión legal?.
Como resultado, la extensión del TPS emitida por la Administración Biden fue anulada de inmediato, volviendo a la designación original con dos fechas de expiración:
La normativa del TPS establece que, al menos 60 días antes de la expiración del programa, el gobierno debe anunciar si lo extenderá o dará por terminado. Asimismo, se establece que, en caso de no haber un pronunciamiento dentro del plazo estipulado, el programa será automáticamente extendido por un período adicional de seis meses.
Para el TPS de 2023, la fecha límite para que el gobierno anunciara si lo extendía o terminaba era el 2 de febrero de 2025. Aunque muchos venezolanos esperaban que la nueva administración optara por una nueva extensión, posiblemente con modificaciones en sus términos, The New York Times informó ese mismo día que la administración de Donald Trump decidió poner fin a la designación del TPS de 2023, dejando a miles de venezolanos en riesgo de deportación en los próximos meses.
Además, funcionarios del gobierno anticipan que la misma medida de terminación se aplicará al TPS de 2021, cuya fecha límite para un pronunciamiento oficial es el 12 de julio de 2025.
La terminación del TPS para Venezuela afecta a cerca de 400,000 venezolanos, incluidos aproximadamente 3,000 residentes en la isla de Puerto Rico, dejándolos en una situación de incertidumbre migratoria y vulnerabilidad legal. Además de perder la protección contra la deportación, los beneficiarios también pierden su autorización para trabajar legalmente, lo que afectará directamente su estabilidad económica y la de sus familias.
Otro efecto inmediato es la pérdida de acceso a licencias de conducir, ya que en la mayoría de los estados estos documentos se otorgan por la duración del estatus migratorio. Sin una renovación posible, muchas personas quedarán sin la posibilidad de conducir legalmente, afectando su movilidad y oportunidades laborales.
Para aquellos que no cuenten con otro proceso migratorio en curso, el fin del TPS los deja en riesgo inminente de deportación, a pesar de que las condiciones en Venezuela siguen siendo adversas y peligrosas para muchos.
Los beneficiarios del TPS deben actuar con rapidez para informarse sobre sus derechos y evaluar alternativas migratorias.
Algunas de las medidas más importantes incluyen:
Si bien la cancelación del TPS pone en riesgo la permanencia de los venezolanos en EE.UU., existen otras vías legales que podrían brindarles protección, entre ellas:
La cancelación del TPS para Venezuela no es solo una medida política; es una decisión que impacta directamente a miles de familias, niños, jóvenes, personas mayores y trabajadores que abandonaron su país en busca de seguridad y estabilidad en Estados Unidos. Para muchos, este programa ha sido su única protección contra la deportación y la única oportunidad de construir un futuro lejos de la crisis humanitaria en Venezuela.
La comunidad venezolana ha superado grandes desafíos y ha demostrado ser resiliente, solidaria y luchadora. Hoy más que nunca, es fundamental mantener la esperanza, buscar apoyo legal y comunitario, y seguir adelante con determinación.
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