» Ir al portal nuevo de Microjuris    OK

Gobernanza de la inteligencia artificial: mecanismo imprescindible para la innovación algorítmica

09 de septiembre de 2026
COMPARTIR

Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del(a) autor(a) y no reflejan las opiniones y creencias de Microjuris o sus afiliados.

Por el Lcdo. Roberto L. López Dávila*

La gobernanza de la inteligencia artificial (IA) no es ya un asunto exclusivo de informáticos, desarrolladores, unidades de cumplimiento y aficionados. Cada vez más lo está siendo también de las empresas y organizaciones, situándose ya en el centro de las agendas de sus niveles directivos. Un informe reciente preparado por el Forum on Corporate Governance de la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard1 reveló que, en un 48 % de las corporaciones encuestadas, los riesgos de la IA se han planteado como uno de los temas recurrentes a tratar por sus juntas de directores.

Y es que la alta dirección de las organizaciones ya tiene claro el innegable valor estratégico que encierra la IA para la sostenibilidad operativa de sus instituciones. Pero, más importante aún desde un punto de vista práctico, están comenzando a entender que, para el desarrollo e implantación de sistemas de IA en apoyo a sus procesos operacionales o para generar productos para el mercado, contar con capacidad tecnológica y medios técnicos y humanos no es suficiente. Es preciso tener, además, el conocimiento especializado y los mecanismos que les guíen en el desarrollo de sus proyectos de IA, de suerte que sus esfuerzos de adaptación e implementación no solo sean exitosos desde una perspectiva puramente comercial, sino que se hagan de forma responsable y segura, analizando los riesgos que dicha implantación comporta a la luz de los objetivos organizacionales cifrados y en cumplimiento de las exigencias legales y reglamentarias aplicables. Estos riesgos no son solo legales, en sentido estricto, sino que también se extienden al terreno financiero, económico y hasta reputacional. Dado el carácter sociotécnico y el funcionamiento probabilístico de los sistemas de IA modernos, los apuntados riesgos, entre otros, adquieren una dimensión única y específica, que los separa, en una medida importante, de aquellos a los que hemos estado acostumbrados, derivados de la informática tradicional.

Estas afirmaciones encuentran corroboración en un importante estudio divulgado el año pasado, preparado por el MIT Media Lab, en el marco de su proyecto NANDA2. El estudio, que comportó entrevistas a más de 153 líderes de empresas de 53 sectores para evaluar el nivel de éxito de proyectos de IA basados en sistemas generativos, reveló que, luego de una inversión agregada de entre 30 y 40 millardos de dólares (billions, en inglés), el 95 % de los proyectos piloto emprendidos al efecto no generó retorno de inversión. En cambio, solo el 5 % de estos logró moverse a etapa de producción. La razón central identificada por el estudio para este estado de cosas no tenía que ver tanto con la calidad y funcionalidad de la tecnología empleada como con la incapacidad manifiesta de las empresas de trasladar, de manera segura y eficaz, el producto de sus proyectos piloto a sus flujos productivos.

Son todos estos desafíos a los que precisamente viene a dar respuesta la gobernanza de la IA. Se trata de un sistema integral de procesos y actividades que abordan, de manera estructurada y sistemática, el diseño, desarrollo, la implantación y el uso de la IA a través de todo su ciclo de vida, de suerte que ello redunde en un desarrollo de IA con la debida supervisión y rendición de cuentas, así como con plena observancia de la ley y las garantías básicas. Nutrida por los marcos y estándares que el sector ha ido progresivamente consensuando a escala internacional, a saber, el AI Risk Management Framework del National Institute of Standards and Technology, el AI Management System (estándar 420001) de la International Organization for Standardization, la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial de la UNESCO, entre otros instrumentos, la gobernanza de la IA persigue configurar una auténtica infraestructura de confianza, en la que las consideraciones de transparencia, escalabilidad de responsabilidad y seguridad son atendidas desde la incepción misma de los proyectos algorítmicos, y no como una consideración a posteriori, con los efectos potencialmente disruptivos y obstaculizadores del desarrollo que tal postura acarrea.

Este programa de acciones no solo favorece la regularidad y la buena marcha de las operaciones de las empresas, al brindar la certeza de que se están tomando las medidas de mitigación de riesgos y de cumplimiento necesarias, lo que desalentaría intervenciones regulatorias disruptivas o la interposición de acciones legales. Ello se traduciría, además, en la generación de confianza por parte de los consumidores y en una marcada ventaja competitiva de la empresa y, por ende, en más actividad comercial y beneficios económicos para esta.

La gobernanza de la IA no es un mero ejercicio de completar una hoja de cotejo. Su acercamiento programático comprende, entre otras, las siguientes actividades básicas:

Política y sistema de manejo de riesgos
Gobernanza y manejo de datos
Manejo de calidad
Cumplimiento legal y ético
Medidas de rendición de cuentas y auditorías
Análisis de impacto (ethics impact assessment, algorithmic impact assessment, fundamental rights impact assessment)

Se trata de actividades exigentes tanto en su alcance como en su complejidad. Ello ofrece una oportunidad enorme para los abogados y abogadas. Tanto por su formación como por sus destrezas profesionales —que comportan, entre otras capacidades, una orientación al manejo de riesgos y a políticas de cumplimiento—, están idealmente situados —previa capacitación en áreas puntuales conexas y aptitudes orientadas a operar en ambientes multidisciplinares— para asumir el rol de coordinación de las tareas que la gobernanza de la IA demanda, así como brindar la dirección experta y el acompañamiento necesario para que los proyectos de IA lleguen a buen puerto. Como cuestión de hecho, la gobernanza de la IA es una de las áreas de especialidad emergentes a las que con mayor fuerza está migrando la abogacía de EE. UU. y de otras latitudes, bien asumiendo cargos concretos —con distintos títulos— por los que ejercen las labores de coordinación y seguimiento de las actividades que implica esta disciplina emergente3, o bien incorporando esta materia como uno de los ámbitos de su práctica profesional4.

En fin, las empresas y organizaciones tienen que dotarse del conocimiento interno, así como de los marcos técnicos e institucionales que comporta la gobernanza de la IA, si es que desean lograr extraer las máximas potencialidades de esta tecnología disruptiva, mientras controlan sus riesgos, particularmente a la luz de los incesantes avances a los que está sometida, como ya estamos viendo con los emergentes modelos de razonamiento y los sistemas agénticos. Para ello no basta tener acceso a los potentes modelos fundacionales de IA a disposición en el mercado. Aunque importante —particularmente para las empresas medianas y pequeñas que aspiran a cerrar su brecha de competitividad con empresas grandes con mayor capacidad orgánica—, la disponibilidad de estos recursos se traducirá en verdaderas ventajas operativas solo si se articula un enfoque estratégico para la efectiva adopción de estas herramientas dentro de los flujos de trabajo y el tejido productivo de las empresas, de una manera responsable y con apego a las exigencias legales y necesidades organizacionales. Y para eso la gobernanza de la IA será imprescindible.

Lejos de ser el proverbial "freno" a la innovación que en algunos círculos se aduce ante cualquier atisbo de ordenación regulatoria, la gobernanza de la IA es, en rigor, el "volante" que dirige el rumbo que debe seguir el desarrollo de las iniciativas de herramientas de IA para asegurar su adopción exitosa. Al conmemorarse el 5 de septiembre de este año el Día Internacional de la Gobernanza de la IA5, inspirado en el día en que fue abierto a la firma de la comunidad internacional el primer tratado vinculante sobre la regulación de IA a escala global, aprobado por el Consejo de Europa6, la conversación sobre la gobernanza de una IA responsable y confiable no puede ser más pertinente y urgente.

* Roberto L. López Dávila, B.A., J.D., Master in Law and AI, FHCA, AIGP, CIPP/US/E, CIPM, FIP, CSX-F, Asesor Legal, Oficina de Administración de los Tribunales de Puerto Rico, ex AI Policy Fellow, Center for AI and Digital Policy. Las expresiones contenidas en este trabajo son de la entera responsabilidad del autor, por lo que no son atribuibles en modo alguno al Poder Judicial, a la Oficina de Administración de los Tribunales o a cualquiera de sus dependencias. Para cualquier comentario sobre el escrito, puede escribir al autor a robertoluisster@gmail.com

NOTAS

1 Reseñado en Pat Niemann, Cyber and AI Oversight Disclosures: What Companies Shared in 2025, Harvard Law School Forum on Corporate Governance, 28 de octubre de 2025, https://corpgov.law.harvard.edu/cyber-and-ai-oversight-disclosures-what-companies-shared-in-2025/

2 The GenAI Divide: State of AI in Business 2025, MIT NANDA, julio de 2025, https://mlq.ai/media/quarterly_decks/v0.1_State_of_AI_in_Business_2025_Report.pdf

3 Algunos de los títulos bajo los cuales estas novedosas funciones están comenzando a aparecer en el mercado se encuentran el AI Compliance and Governance Officer, el AI Legal Advisor o el Chief AI Officer. Matt DenOuden, "How to Source the AI Roles Reshaping the In-House Legal Org Chart", Today’s General Counsel, 17 de agosto de 2026, https://todaysgeneralcounsel.com/how-to-source-the-ai-roles-reshaping-the-in-house-legal-org-chart/

4 Basta hacer una somera búsqueda en la web para constatar la eclosión de bufetes en EE. UU., tanto en el selecto umbral de las Am Law 100 como de tamaño mediano, que cuentan con grupos de abogados y abogadas dedicados al asesoramiento a clientes en materia de gobernanza de IA, cumplimiento regulatorio y manejo de riesgos. Lo mismo ha venido sucediendo con bufetes en Asia, Europa y Oceanía, así como con firmas legales globales e internacionales que han venido incorporando este tema como una de las áreas concretas de práctica.

5 https://www.coe.int/en/web/artificial-intelligence/-/framework-convention-marks-two-years-anniversary-conference-to-advance-trustworthy-ai

6 https://www.coe.int/en/web/artificial-intelligence/the-framework-convention-on-artificial-intelligence

Las columnas deben enviarse a mad@corp.microjuris.com y deben ser de 600-800 palabras. 

Powered by Microjuris.com