» Ir al portal nuevo de Microjuris    OK

Las órdenes ejecutivas de Trump ante el microscopio de la ley

03 de marzo de 2025
COMPARTIR

Nota de la editora: ¿quieres estar al día con lo que sucede en los tribunales de Puerto Rico? Te invitamos a registrarte en nuestro boletín.

Por Daniel Rivera Vargas

La estrategia del presidente Donald Trump de gobernar a través de órdenes ejecutivas, en lo que algunos consideran una extralimitación de poderes, ya enfrenta obstáculos en los tribunales y podría generarle conflictos dentro del Partido Republicano, según Carlos Chévere, profesor de St. Mary’s School of Law en San Antonio, Texas.

Chévere advierte que, si bien aún no se trata de una crisis constitucional, esta podría estar en el horizonte. «Podríamos enfrentar una crisis cuando el Tribunal Supremo de EE. UU. empiece a considerar estas controversias y órdenes ejecutivas de manera sustantiva. ¿Por qué lo digo? Porque queda la interrogante de si Donald Trump acataría una decisión del Supremo o si, por el contrario, la desobedecería», explicó el abogado.

Chévere ofreció el viernes una charla en el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico titulada «Órdenes ejecutivas: federalismo y separación de poderes», donde analizó los cuestionamientos que ha generado esta estrategia de gobierno de Donald Trump.

Sobre las órdenes ejecutivas, Chévere señaló que, en términos generales, son demasiado amplias, una práctica que no es nueva para Trump, ya que también la empleó en su primera administración. Sin embargo, esta vez «las está haciendo más expansivas y con una intención más clara», advirtió el profesor.

¿Y cuál es la intención?, se le preguntó.

«Unificar todo el poder del gobierno federal en la rama ejecutiva», sostuvo.

«Trump piensa que puede legislar por órdenes ejecutivas. Se está apropiando de poderes legislativos», agregó.

Chévere señala que Trump aún no ha presentado ningún proyecto de ley de administración, a pesar de que tiene el control del gobernante Partido Republicano y podría lograr su aprobación. Según el profesor, el presidente ha sido cuestionado en múltiples ocasiones por no canalizar sus propuestas a través del proceso legislativo y, en su defensa, recurre a una interpretación del mandato electoral como justificación.

«Él dijo que recibió un mandato del pueblo y vino a ejecutar lo que prometió, y que no va a perder el tiempo en la legislatura», manifestó.

Según Chévere, las órdenes ejecutivas de Trump no solo representan una apropiación de poderes del Legislativo federal, sino que también buscan invadir facultades de los estados. Esto, a pesar de que la Décima Enmienda de la Constitución de EE. UU. otorga a los estados todas las competencias que no estén expresamente delegadas al gobierno federal.

Un ejemplo de esta dinámica, explicó Chévere, es la orden ejecutiva que prohíbe la participación de mujeres trans en deportes. El profesor aclaró que la Constitución no otorga al gobierno federal el poder explícito de regular eventos atléticos, lo que refuerza el argumento de que esta medida invade competencias estatales.

Estas ideas, según Chévere, entran en conflicto con los principios del federalismo. El federalismo debe entenderse como una línea vertical que define claramente dónde terminan los poderes de los estados y comienzan los del gobierno federal. Además, la separación de poderes entre las ramas del gobierno de EE. UU. opera como una línea horizontal, delimitando las competencias de cada poder dentro del sistema, añadió el jurista.

Las fricciones generadas por las órdenes ejecutivas de Trump se están reflejando de diversas maneras, explicó Chévere. Un ejemplo de ello ocurrió durante una reciente conferencia de gobernadores en la Casa Blanca, cuando Trump le dijo a una gobernadora que una legislación en su estado iba en contra de una de sus órdenes ejecutivas. La respuesta de la gobernadora fue clara: «Mira, la gobernadora le dijo ‘mete mano, te veo en los tribunales'», relató Chévere.

Chévere destacó un punto clave: el gobierno federal no tiene la autoridad para obligar a las entidades locales, territoriales o estatales a implementar sus propias regulaciones. Por lo tanto, un gobierno estatal o municipal no está obligado a seguir las directrices de una orden federal. Explicó que existe un alto nivel de desinformación entre algunos políticos de estados y territorios, quienes creen que deben acatar las órdenes de Trump por temor a perder ayudas federales, cuando en realidad estas ayudas tienen fuerza de ley y no pueden ser anuladas por órdenes ejecutivas.

Afirmó que la inmensa mayoría de los tribunales han fallado en sus decisiones sobre órdenes ejecutivas en contra de Trump. Hubo un juez que no le falló en contra, pero casualmente fue un juez nombrado por el propio Trump en una decisión relacionada al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) que dirige el empresario Elon Musk.

«Doge es literalmente una agencia extraoficial del gobierno, no es una agencia en el sentido de la definición porque no está creada por una ley federal», sostuvo.

Afirmó también que algunas de las órdenes ejecutivas carecen de total validez, como la que prohíbe la ciudadanía por nacimiento, y que ya fue anulada en los tribunales.

«Hay mucho de show», indicó Chévere. "Eso es lo que le gusta a él, el ‘reality show'», aseveró Chévere. Antes de llegar a Casa Blanca, Trump era un empresario conocido entre otras cosas por el programa de telerealidad o reality show llamado The Apprentice.

El profesor afirmó que algunas de las órdenes no solo representan un atentado contra la separación de poderes, sino que implican directrices que son contrarias a leyes. Por ejemplo, las directrices que anulan la funcionalidad de agencias como USAID, la agencia que provee apoyo a situaciones fuera de Estados Unidos. Esta entidad fue creada por ley, y tiene una asignación presupuestaria aprobada por el Congreso, por tanto, dejarla inoperante es contrario a una ley.

«Una orden ejecutiva nunca tendrá la fuerza vinculante de una ley», aseguró

Lo próximo que puede ocurrir es que, en medio de los efectos de esas órdenes, se debilite la figura de Trump entre sus militantes republicanos. Chévere dijo que hay instancias de congresistas que se están viendo presionados por sus constituyentes republicanos por los efectos que están teniendo sus órdenes ejecutivas.

«Tan pronto vaya aumentando la insatisfacción de las personas, los congresistas comenzarán a hacerle frente a Trump», sostuvo.

Powered by Microjuris.com