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Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del(a) autor(a) y no reflejan las opiniones y creencias de Microjuris o sus afiliados.
Por el Lcdo. Ángel Ortiz Guzmán
La inteligencia artificial puede fortalecer de manera significativa el notariado en Puerto Rico, siempre que se utilice como herramienta de apoyo y modernización, no como sustituto del notario.
El modelo notarial puertorriqueño está basado en la tradición del notariado latino, por lo que se espera y favorece un uso responsable de la IA. El notario no actúa solo como certificador de firmas; es un profesional del derecho con deberes de legalidad, imparcialidad, autenticidad y fe pública. Por eso, la IA puede asistir su labor, pero difícilmente reemplazar la dimensión humana de su función.
Áreas en las que la IA puede fortalecer el notariado
Redacción y revisión de instrumentos públicos: puede detectar inconsistencias en cláusulas, verificar referencias legales, comparar documentos, identificar omisiones frecuentes y sugerir un lenguaje jurídico más uniforme. Esto reduce errores materiales y mejora la calidad técnica.
Prevención de fraude: mediante validación biométrica, análisis documental y detección de patrones anómalos, puede ayudar a identificar identidades falsas, poderes sospechosos, documentos falsos y posibles suplantaciones de personas, especialmente en compraventas, hipotecas, poderes y sucesiones.
Digitalización del protocolo notarial: puede integrarse a protocolos digitales, índices inteligentes, búsquedas automatizadas, clasificación documental y extracción de datos para el Registro de la Propiedad Inmueble y SIGNO, lo que disminuye la carga administrativa.
Acceso ciudadano: puede ayudar en la orientación y educación inicial sobre el sistema legal, así como asistir en la preparación documental de personas que no conocen con claridad qué hace un notario, qué documento necesitan o qué efectos produce una escritura.
Cumplimiento ético: puede apoyar al notario en el monitoreo de términos, la detección de conflictos, la verificación de requisitos formales y el cumplimiento con ODIN, así como con las órdenes y la jurisprudencia de nuestro Tribunal Supremo.
Por otra parte, también existen riesgos que no deben ignorarse:
Una oportunidad para un modelo híbrido
Puerto Rico podría convertirse en un caso especialmente interesante porque combina la tradición civilista española y la estructura notarial latina con una amplia influencia del sistema legal estadounidense y una clara necesidad de modernización digital. Esa combinación abre espacio para un modelo híbrido: un notario humano, apoyado por IA, con protocolos digitales y validaciones automatizadas, pero siempre preservando la fe pública personal.
Ese equilibrio ya se discute en otros países del notariado latino, como España, México y algunas regiones de Francia. La clave es sencilla: la IA fortalece la función notarial cuando amplía la capacidad jurídica y ética del notario, pero la debilita si pretende reducir el notariado a una automatización documental.
En un contexto donde con frecuencia se critica la lentitud, la burocracia, los costos y los atrasos registrales, la IA puede representar una oportunidad histórica de modernización para Puerto Rico sin abandonar el modelo latino de fe pública, siempre que se utilice como herramienta de apoyo, no como sustituto del juicio profesional del notario. Las iniciativas actuales del Poder Judicial —como la expansión del Sistema Integrado Notarial (SIGNO)— muestran que Puerto Rico ya está avanzando hacia un ecosistema donde la IA podría integrarse de manera natural y segura.
Las columnas deben enviarse a mad@corp.microjuris.com y deben ser de 600-800 palabras.