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Tras años en desarrollo, un juego de mesa sobre la ley federal PROMESA ha sido diseñado por un laboratorio del Massachussets Institute of Technology (MIT) y se espera que esté disponible pronto en el mercado, informó su creador, el estadounidense Mikael Jakobsson.
Entrevistado por Microjuris, Jakobsson explicó que la idea del juego es aportar una visión adicional de la realidad de Puerto Rico y reflejar lo imposible de cumplir con el multimillonario pago de la deuda.
«Parte de mi deseo para hacer un juego es identificar mi propia ignorancia», indicó Jakobsson, natural de Suecia.
«Todo comenzó al jugar un juego que usé para el libro que escribí, (el juego) se llama Puerto Rico, lo hicieron europeos y un poco glorifica la era colonial española, y cuando lo jugué lo hice con uno de mis estudiantes, Aziria Rodríguez (Arce), que tiene una preparación de ciencias políticas de la UPR (Universidad de Puerto Rico), y tras jugarlo comenzamos a hablar dela situación política de Puerto Rico, yo no sabía por ejemplo que no votaban por el presidente, y le dije que debíamos hacer una mejor juego sobre Puerto Rico», sostuvo Jakobsson.
El encuentro con el polémico juego «Puerto Rico» que colocaba a los jugadores como dueños de esclavos y gobernadores coloniales, fue en 2017. Luego, la iniciativa tomó más forma en 2018 en unos talleres con las universidades de Sagrado Corazón, en Santurce, y la Universidad de Bogotá, en Colombia, donde identificaron que en aras de presentar una visión realista de Puerto Rico en la actualidad el enfoque debía ser la ley federal de 2016 PROMESA, que regula las finanzas del gobierno local y limita el autogobierno, hasta que finalmente hubo una presentación formal del juego en 2022 , afirmó el profesor.
Actualmente PROMESA enfrenta un inconveniente que están tratando de solucionar: una de las piezas de juego es una base azul en silicona que ellos interesaban usar por que aporta a la dificultad del juego, pero que las empresas que hacen estos juegos no usan este material.
«He tenido gente de Puerto Rico que lo han jugado y dicen que (la base en silicona) es como la brega en Puerto Rico, difícil», afirmó Jakobsson, quien indicó que están buscando alternativas a ese producto.
El juego reúne de dos a seis jugadores que asumen el reto de tomar decisiones sobre Puerto Rico. Se desarrolla en un tablero que muestra un mapa ilustrado por la artista Rosa Colón Guerra, destacando lugares icónicos del archipiélago:
Los jugadores enfrentan el desafío de equilibrar la deuda, los recursos y el desarrollo del país, poniendo a prueba su estrategia y toma de decisiones.
También aparece el desaparecido radiotelescopio de Arecibo. En las aguas que rodean la isla se ve fauna de la zona que se puede ver en la zona, como tortugas y ballenas.
Según el catedrático, al inicio del juego hay gemas negras colocadas sobre una especie de almohada azul, una imagen cargada de significado. Las gemas negras simbolizan la deuda multimillonaria del gobierno de Puerto Rico, mientras que la «balsa» azul evoca los toldos que cubrieron tantas casas tras el huracán María. Estas gemas se sitúan en el centro del mapa, marcando el punto de partida del desafío.
Se escogen al azar gemas de colores azul, verde y amarillo y que representan acciones relacionadas a educación, servicios sociales e infraestructura. Las gemas se van colocando sobre el empaque azul toldo de Fema, y se va a tambalear un poco. La idea es tratar de que no se caiga. Si esas gemas caen cinco veces, esto implica una «catástrofe» y pierdes gemas brillosas. Si se caen quince veces, se acabó el juego y los participantes perdieron.
El objetivo final es deshacerse del empaque azul de FEMA que contiene las gemas, especialmente las relacionadas con la deuda de Puerto Rico, y lanzarlo al mar, explicó Jakobsson. Todo esto en un delicado equilibrio entre la deuda y las iniciativas educativas, sociales e infraestructura que el país necesita, aunque muchas de ellas no podrán concretarse en una partida que dura aproximadamente 30 minutos.
«Cada vez que haces algo en el juego puedes fallar, y esas luchas representan básicamente la hegemonía colonial que hace todo tan difícil en el archipiélago», sostuvo. «La idea es lanzarla (la deuda) al mar, rumbo a Washington D.C., que es donde debe pertenecer la deuda", sostuvo.
No se trata de un juego donde uno de los competidores gana, sino que se juega en conjunto. Todos ganan o todos son derrotados por «la deuda», explicó.
«Todavía no está listo, hay un prototipo bastante definitivo del que solamente existen en este momento en unas 6 copias. Parte del viaje a Puerto Rico es ver cómo podemos producirlo y hacerlo disponible, he tenido muchos problemas especialmente con ese componente», sostuvo Jakobsson.
El profesor de MIT estará en Puerto Rico desde el lunes, donde presentará el juego el miércoles en lugares como la sala de la colección de las artes y música en el segundo piso de la biblioteca Lázaro, en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Lo acompañará la ilustradora Colón Guerra, una de las colaboradoras iniciales de Jakobson en el proyecto, artista egresada de MIT y boricua residente en la isla. También se presentará el prototipo del juego en un establecimiento comercial.
«Estamos tratando de ver cómo lo hacemos disponible en Puerto Rico. La idea es hacer una edición limitada para que podamos regalarla y con alguna promoción que diga que si les gusta puede aportar a alguna organización sin fines de lucro», sostuvo Jakobsson. «La idea a largo plazo es que con «crowfunding» se pueda hacer una edición que la gente pueda comprar. Eso podría ser en la fecha más cercana posible el próximo año», añadió.
En el proyecto trabajaron Colón Guerra; la profesora del Sherman Fairchild de Humanidades Digitales del Dartmouth College, Mary Flanagan; la estudiante de posgrado de Estudios Comparativos de Medios del MIT Rodríguez Arce, y miembros del MIT Game Lab.
Jakobsson, que trabajó el juego con el colectivo artístico llamado Popsicleta, tiene un libro con la profesora Flanagan llamado Playing Opression, donde se discute cómo históricamente los juegos de mesa son usados para reforzar la lógica del imperialismo.
«La ley PROMESA no está ayudando a Puerto Rico a salir de la deuda, en su lugar contribuye a las dificultades y sufrimientos de la gente de Puerto Rico», ha dicho Jakobsson, creador del juego que tiene en la parte superior del juego una bandera de Puerto Rico negra y blanca.
Pero, agregó Jakobsson, el grupo Popsicleta quiere hacer más juegos, y como dos de los integrantes del colectivo son puertorriqueños, el próximo tema también sería local: «estamos pensando hacer, estamos observando esa Ley 22, que estoy seguro de que estás familiarizado, y mi idea con eso es un juego relacionado a formas artísticas de protesta, como en la playa, donde los parásitos han llegado a la isla a través de la Ley 22 y han comenzado a colonizar lugares comunes».
Pero se trata de una iniciativa que aún carece de fondos, asunto que podría estar abordando en su viaje a Puerto Rico.